La vitamina B12  o Cobalamina forma parte de la gran familia de las vitaminas B, de las que ya se conocen 21.

Si resumimos sus funciones, que son muchas, podríamos decir que nos ayuda en la producción de glóbulos rojos, nos da energía, ayuda al crecimiento y combate el envejecimiento y deterioro celular.

Cabe destacar que ayuda a mantener sanas las neuronas (por lo que previene el deterioro cognitivo y enfermedades como el Alzheimer) y contribuye al cuidado del ADN, el material genético presente cada una de nuestras células. Además, previene un tipo de anemia, denominada “megaloblástica” (que conlleva un exagerado tamaño de los glóbulos rojos), que provoca cansancio y debilidad.

Una carencia puede ser por falta de ingesta o por falta de absorción. Vamos por partes…

Para poder absorberla de los alimentos se necesita acido clorhídrico, que separa la vitamina B12 de la proteína en la que la vitamina B12 está presente.

Además, la vitamina B12 se combina con una proteína producida por el estómago llamada “factor intrínseco”. Si existe anemia perniciosa no se puede producir factor intrínseco y esto conduce a carencia.

También el Helicobacter Pylori impide su absorción.

Ojo al dato: Determinados medicamentos influyen en su absorción, como algunos antibióticos, omeprazol y otros medicamentos anti-reflujo, Ranitidina (para tratar la úlcera péptica), Metformina (utilizado para tratar la diabetes), etc.

¿En qué alimentos se encuentra?

Se encuentra de forma natural en todos los alimentos de origen animal: pescado, carne roja, carne de ave, huevos, leche y otros productos lácteos.

Por esto si eres vegetariano o vegano, podríamos pensar que vas a tener carencia sí o sí. Pues no está tan claro…

Hay algunos alimentos vegetales que contiene cantidades mínimas, pero suficientes, como las algas marinas, las algas de agua dulce chlorella y espirulina y  los fermentados (kombucha, miso, chucrut, etc.).

Esto no quita que de vez en cuando puedas ingerirla en forma de suplemento, especialmente si te notas muy cansado o con dificultad de concentración, por ejemplo. Las cantidades que se requieren son pequeñas, pero imprescindibles. Para un adulto es suficiente con 2,4 mcg al día (fuente NIH, National Institutes of Health, USA).

Una fuente muy interesante es la Levadura Nutricional enriquecida con B12. Esta levadura es rica en minerales (hierro, selenio, magnesio y zinc) y fibra, y particularmente rica en vitaminas del grupo B, como el ácido fólico, la tiamina, la riboflavina y la niacina.

Al contrario que la levadura de cerveza normal, la levadura nutricional contiene levaduras que no están activadas, por lo que no hincha. Además está riquísima añadida a ensaladas, smoothies, salsas, gratinados y prácticamente en cualquier guiso.

Podemos asesorarte y testarte en Espacio Argenta.

Share This