EL AGUA QUE BEBEMOS.

¿INCOLORA, INODORA E INSÍPIDA?

 

Cuando éramos pequeños estudiábamos que el agua “es un líquido incoloro, inodoro e insípido”. Verdaderamente, el agua es la bebida perfecta y necesaria para cada una de nuestras células, de hecho, todos los procesos del cuerpo la necesitan, incluso la respiración.

 

Sin embargo, de la definición de la escuela al agua que bebemos hay un abismo.

Para empezar, el agua del grifo debe ser sometida a un proceso de desinfección con cloro que elimina agentes como gérmenes, bacterias, parásitos, virus… responsables de causar enfermedades infecciosas. El cloro es un tipo de lejía que tiene compuestos tóxicos como los trihalometanos (THM) (entre ellos cloroformo, bromoformo, bromodiclorometano o el dibromoclorometano) que llegan a nuestro organismo al beber el agua o cuando nos duchamos o bañamos.

Pero además del cloro, el agua también puede contener otras sustancias nocivas como nitratos, pesticidas, fertilizantes y medicamentos. De modo que el agua del grifo es un agua que no mata de primeras, sin embargo, nos va envenenando poco a poco, traguito a traguito.

Ante este panorama, muchas personas optan por consumir agua embotellada, buscando la pureza del agua de manantial. Sin embargo, el agua embotellada de algunas grandes marcas mundiales está contaminada por minúsculas partículas de plástico cuyo posible daño en la salud es todavía desconocido, según un estudio científico difundido por la organización periodística Orb Media.

La investigación de la Universidad del Estado de Nueva York en Fredonia (EEUU) se basa en pruebas realizadas en 250 botellas de 11 marcas en las que se han descubierto restos plásticos de polipropileno, náilon y polietilentereftalato (PET) en el 93% de los recipientes de marcas como Evian, Nestlé Pure Life, San Pellegrino, Aqua, Aquafina o Dasani, tal como leíamos en una noticia en el Periódico de Cataluña hace una semana.

Como promedio, los científicos encontraron una media de 10,4 partículas del tamaño de 0,10 milímetros, y todavía más pequeñas en mayor cantidad, unos 314,6 por litro de agua.  “Creo que esto viene del proceso de embotellado. La mayor parte del plástico viene de la propia botella, del tapón y del proceso industrial de embotellado, aunque el agua en botellas de vidrio también tenía microplásticos”, afirmó Sherri Mason, directora del estudio, a la agencia France Presse.

Los riesgos derivados para la salud son aún desconocidos, señalan los investigadores. “Hay un vínculo con ciertos tipos de cáncer, la disminución de la cantidad de espermatozoides o incluso el aumento de ciertas enfermedades como el problema del déficit de atención o el autismo”, sostiene Mason.

A su juicio, está establecido que algunas enfermedades están relacionadas con la presencia de productos químicos de síntesis con el entorno. “Y sabemos que los plásticos aportan un medio a estas sustancias para entrar en nuestro cuerpo”.

Un estudio previo publicado por Orb Media mostró que las partículas de plástico también están presentes en el agua del grifo pero en menor cantidad. “El agua del grifo, en general, es más segura que la de botella”, afirma Mason.

Desde aquí, queremos darte cuatro consejos para consumir agua:

1. El agua es tan importante como el alimento, así que consume agua a diario.

2. Asegúrate de que es un agua beneficiosa en lugar de perjudicial.

3. Elige el agua del grifo pasándola por un proceso de depuración. Es el agua más barata y tiene menor impacto ecológico sobre el medioambiente.

4. Utiliza también agua depurada para dejar en remojo las legumbres, cocinar y para las infusiones y café.

Desde Espacio Argenta, recomendamos utilizar el agua del grifo sometiéndola a un proceso de filtrado. La jarra Alkanatur, 100% española, con filtro de carbón ecológico y plásticos que no contienen PET ni Bisphenol A, es una opción asequible, duradera y segura. Hay otras opciones. También disponemos de hidrogenadores. Contacta con nosotros para más detalles.

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