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    Amor es una palabra que puede tener distintos significados en función de quién la pronuncie y de la circunstancia en que se use. A pesar de la distinta comprensión que podamos tener de ella, parece haber un acuerdo general en cuanto a que es una palabra grande que lo engloba todo. Gerardo Schmedling eleva el Amor a Ley Superior Universal, ofreciéndonos una definición muy distinta a la que estamos acostumbrados, ya que equipara Amor a Servicio Incondicional, que sería lo que los griegos llamaban Agape.

    Y es que los sabios de la Grecia antigua ya se pararon a reflexionar sobre estos conceptos  y llegaron a desarrollar, con la maestría que les caracterizaba, hasta diez palabras para designar a los diversos tipos de amor. El psicólogo John Alan Lee (1933-2013) publicó un estudio acerca de estos conceptos en su libro The Colors of Love. An Exploration of the Ways of Loving”. Yo los he clasificado en 7.

    1. Eros

    Eros es el dios griego de la atracción sexual, y representa la idea de la pasión y el deseo sexual. Es el instinto básico, ardiente e irracional, una forma de amor que puede llegar incluso a ser destructiva.

    Eros es un amor instintivo y, por lo tanto, implica atracción física por lo que va marcado por la química y conlleva pérdida de control. Por eso es un amor que dura poco tiempo, es muy intenso pero tiene los días contados.

    5. Ludus

    La idea de los griegos del amor lúdico se refiere al afecto que hay entre niños, jóvenes amantes o parejas donde prima la diversión y el momento presente.  Es un amor que busca la aventura y en el que la atracción física también juega un importante papel, pero no hay deseo de una implicación a fondo. No hay interés en proyectarse hacia el futuro ni en formar una pareja estable. Es un amor despreocupado y abierto, que pone las cartas encima de la mesa: lo importante es pasarlo bien.

    2. Pragma

    Pragma es el amor que se desarrolla en las parejas cuando Eros desaparece y la relación cuenta con unas bases sólidas. Es un amor pragmático, que piensa en “nosotros”, no solo en mí. Es un amor donde prima la cabeza y no el corazón. No está regido por la fisiología  ni por las hormonas del enamoramiento.

    3. Storge

    Es un arquetipo amoroso conocido como “el amor compañero”. Es un amor amistoso y leal, maduro y comprometido con las relaciones duraderas. Las relaciones sexuales pasan a un segundo plano y prima la amistad en la pareja por lo que se necesita compatibilidad intelectual y una afinidad en gustos, intereses y nivel de compromiso.

    4. Philia

    Philia significa amistad, es ese amor que se da entre hermanos y hermanas de camino. Es un amor que implica lealtad, compañerismo, solidaridad… implica compartir momentos y emociones en busca del bien común. No implica atracción física por lo que, si se riega, puede durar toda la vida, aunque a veces no sea así.

    6. Philautía

    Philautía es el amor propio. Implica el encuentro y la reconciliación con lo que uno es y con la propia vida. Implica amar y aceptar nuestra vida tal como es, dejando a un lado cualquier sentimiento de victimismo.

    7. Ágape

    El amor ágape es el amor incondicional, altruista, es el amor universal. Se extiende a todas las personas, ya sean conocidos o extraños. Es quizás, la forma más elevada del Amor, ya que está completamente desligado del cariño y se puede profesar a cualquier objeto, animal o persona, independiente de sus actos. Los budistas lo conocen como metta. Es un amor que se puede profesar a una persona, a un animal, a la naturaleza… incluso a alguien que nos hirió, robó o molestó.

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    Reflexionar sobre el tipo de amor que tenemos con cada persona nos puede dar una clave acerca de qué esperar de ella, qué es adecuado compartir con ella y cómo podemos relacionarnos de la forma más adecuada.

    Eros es instintivo. Ludus nos pone en contacto con nuestro niño interior. Pragma es muy sensato, aunque debemos tener cuidado de que no nos lleve a un terreno demasiado distante y mental. Storge, Philia y Philautía y Ágape se entrenan. A mayor crecimiento interior, mejor desempeño y entrega. Los cuatro funcionan bajo el principio de la abundancia, cuanto más das, más recibes.

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